La carta

La última noche que pasó en libertad Ernst Gürtner escribió una breve carta a su viejo amigo Alfred Schmitt. Al día siguiente era conducido a la prisión de Stadelheim, en Munich. No fue necesario ningún juicio, pertenecía al SPD (1).

Alfred Smichtt recibió el sobre y lo usó como marcador de páginas en su diario hasta 1945, pero no lo abrió. Sabía cual era el contenido de la carta. Ahora era un alto funcionario en Dachau, campo de concentración para disidentes recién estrenado en marzo de 1933. Los fantasmas del pasado no le daban miedo.

El 28 de abril de 1945 Alfred Smichtt se voló los sesos en su despacho de Dachau, antes había escrito en su diario:

“En 1924 yo era funcionario en la prisión de Landsberg am Lech, junto a mi amigo Ernst Gürtner. Allí llegó un preso nuevo, un agitador criminal llamado Adolf Hitler. Sus matones de las SA habían asesinado a mi hermano pequeño, Erich, en 1923. Erich era comunista. Le patearon la cabeza en plena calle, murió en el hospital dos días después. Era mi oportunidad de eliminar a Hitler y conseguir la Justicia que negaron a Erich.

Ernst Gürtner intuyó mis planes e intentó disuadirme. Ante mi férrea determinación procuró que fuera apartado del puesto que me daba acceso a Hitler. Tuvo éxito. Me destinaron a la prisión de Stadelheim, en Munich. Cuando me despedí de Ernst le pedí explicaciones, él prometió que me las daría, pero cuando estuviera en condiciones de comprender.

Desde aquel momento evité volver a tener contacto con él. En 1934 fue internado aquí, en Dachau, no moví un dedo por él. Lo fusilaron en 1936. Ni siquiera sé donde está su cadáver.

Aquí esperan las razones que evitaron el asesinato de Hitler en 1924. Que Dios me perdone.”

Alfred dejó la carta junto a su diario, sobre la mesa del despacho. Tras el disparo en la sien cayó sobre ella. Al día siguiente un sargento mayor de la 45º división de infantería del VII Ejército de los Estados Unidos se encontró el cadáver, el diario y el sobre. Leyó la peculiar anotación del nazi y abrió con curiosidad el sobre, pero la sangre reseca de Alfred había dañado el papel y la letra era tan borrosa como ilegible.

(1) Partido Socialdemócrata de Alemania.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s