El bicho y el niño.

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Hace muchos años, cuando aún había insectos, campaba por el campo feliz con mis padres. No recuerdo muy bien donde, pero lejos de la ciudad. Retozando entre las flores y algún que otro cardo ávido de pincharme. De pronto, una extraña criatura llamó mi atención. Era como una avispa por los colores, pero más graciosa en su pose, regordeta, zumbona.

Ya me habían picado las avispas y entendía la combinación del amarillo y el negro ¡Peligro, pica! Observé al insecto volador posándose en una amapola. Allí hacía sus gestiones con el polen, pero no era ni una abeja común ni un abejorro, que conocía bien. Era otro tipo de bicho.

Y decidí matarlo… Seguir leyendo “El bicho y el niño.”

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Intolerancia de la intolerancia

 

Decía el sociólogo Michael Mann en su libro de 2007, “Fascistas”, que estos no volverían pues su status está demonizado. Sí temía, no obstante, que renacieran de otra manera, con otros nombres, otras formas. Once años después de su publicación pienso que el fascismo se ha quitado el complejo y ya los hay que se reconocen como tal sin tapujos, una realidad más funesta que la prevista por Mann.

Eco nos ofrece una síntesis de las características, en abstracto, que propician el “fascismo eterno”, como él lo llamaba, en un pequeño ensayo que se recogen en la imagen adjunta. Condiciones que se dan en la actualidad para regocijo de los seguidores del ideólogo fascista Julius Evola, el cual recomendó a sus acólitos “cabalgar el tigre”, es decir, esperar a que las condiciones descritas por Eco se pusieran de manifiesto para pelear por el poder.

La historia nos dice que los opositores tradicionales al fascismo en la izquierda y derecha: comunistas, anarquistas, socialistas, demócratas, liberales, conservadores, etc.  nada pudieron contra el crecimiento del fascismo. Confío en que los movimientos sociales punteros del XXI: feminismo, animalismo, ecologismo, neoruralismo, movimiento LGTB, etc. sean el acicate contra este monstruo eterno antes de que eche raíces. Y para ello, el primer paso, es aceptar como una necesidad fundamental la intolerancia de la intolerancia.

Libertad, naturaleza y animales domésticos

Cuando vemos un león en mitad de la sabana contemplando el horizonte nos asombra la hermosa escena y en cierto modo, nos parece un símbolo de libertad. Pero en realidad el león está buscando presas y eventuales amenazas. Una manada de búfalos corriendo parecen libres, pero buscan agua y pastos mientras otean la existencia de predadores. Las bandadas de pájaros son muy hermosas; están buscando lugares donde criar y pasar el invierno. La naturaleza no facilita la libertad, muy al contrario, condena a la esclavitud, la de los instintos más básicos. La supervivencia. Seguir leyendo “Libertad, naturaleza y animales domésticos”

Cuando dejé de ser vegano III: los lácteos.

Desconcertado por mi regreso a la carnicería (1) pienso en los lácteos. Siempre me han aburrido tantas opciones alternativas a la leche de vaca, que si bebida de soja, de coco, de avena, de almendra, nueces, arroz, sésamo, quinoa, espelta, etc. Siempre tener que andar eligiendo. Quiero libertad, no complicarme la cabeza, hacer lo que sale por la TV y ya está. Como una persona normal.

Así que voy a la sección en cuestión y como no quiero complicaciones busco a alguien que me atienda. Allí veo una chica que anda apuntando algo.
– Hola, quiero leche. Digo.
Me mira extrañada y señala el expositor de casi 20 metros de largo frente a mí.
– Ya, pero que sea de vaca -, concreto. Seguir leyendo “Cuando dejé de ser vegano III: los lácteos.”

Mitología moderna. La B12.

Todos los animales, antes que herbívoros, carnívoros u omnívoros somos heterótrofos. Es decir, somos tan inútiles que no podemos crear energía y materia  por nuestros propios medios. Necesitamos tomar elementos constituyentes del exterior mediante el alimento. Por el contrario hay otros seres vivos que sí pueden hacerlo, las plantas y algunas bacterias. Estos son capaces de sintetizar la energía del Sol y elementos fundamentales como los minerales, que son la base de toda construcción biológica. Y por eso las llaman seres autótrofos. Seguir leyendo “Mitología moderna. La B12.”

Los motivos del veganismo. Un sólo argumento.

Todas las explicaciones en favor del veganismo son circunstancias de un elemento esencial. El veganismo sólo tiene un argumento: El ejercicio de la Justicia.

Parte de dos premisas fundamentales:

  1. La Justicia nace para resolver un conflicto de intereses.
  2. Un interés surge de la capacidad para poseerlo, capacidad para procesarlo. A tales efectos los únicos seres con capacidad para procesar intereses son aquellos con un órgano cerebral.

La consecuencia lógica es única:

  1. Todos los individuos con intereses son objeto de la Justicia.

Al igual que otras consecuencias lógicas de la Justicia, como el Feminismo, el Veganismo reivindica la coherencia: el respeto del interés, al margen del sexo, la edad, la raza, orientación sexual, etc.

Por tanto el veganismo renuncia al uso de animales no humanos por cuanto los intereses de estos deben ser respetados (al menos vivir y no ser dañados, dos intereses elementales universales), como los de cualquier otro individuo.

No hay más. Ni menos. Porque el veganismo se puede teñir de otras consideraciones: ecología, salud, animalismo, espiritualidad, compasión,  etc. Pero la ausencia del principio de Justicia supone la ausencia de veganismo.

Del exterminio

Sodom and GomorrahJohn Martin, 1854

En general dos de cada tres opinadores acaban abogando por un genocidio al tratar asuntos relevantes. No en asuntos del tipo “Este hijo de puta roba más que yo y por tanto me quejo”, lo que viene a ser la política española, sino en temas vitales, como por ejemplo, la ecología.

Para entender la trascendencia de la ecología basta el sencillo símil que cuenta: “Dentro de tu casa puedes discutir cómo administrar el dinero, que muebles usar, el color de las paredes, las normas de convivencia, esta habitación es mía y sólo mía, etc. pero sólo unos auténticos estúpidos seguirían discutiendo esos temas mientras la casa se agrieta y derrumba”. Seguir leyendo “Del exterminio”