Cuando dejé de ser vegano III: los lácteos.

Desconcertado por mi regreso a la carnicería (1) pienso en los lácteos. Siempre me han aburrido tantas opciones alternativas a la leche de vaca, que si bebida de soja, de coco, de avena, de almendra, nueces, arroz, sésamo, quinoa, espelta, etc. Siempre tener que andar eligiendo. Quiero libertad, no complicarme la cabeza, hacer lo que sale por la TV y ya está. Como una persona normal.

Así que voy a la sección en cuestión y como no quiero complicaciones busco a alguien que me atienda. Allí veo una chica que anda apuntando algo.
– Hola, quiero leche. Digo.
Me mira extrañada y señala el expositor de casi 20 metros de largo frente a mí.
– Ya, pero que sea de vaca -, concreto. Continue reading “Cuando dejé de ser vegano III: los lácteos.”

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Cuando dejé de ser vegano II: la carnicería.

Después de tantos años como vegano (1) por fin  me siento libre, sano y natural, con acceso a las infinitas opciones de la dieta omnívora.

Así que decidí ir a lo gordo: la carnicería.

Allí estaba, al fondo del pasillo, un lugar siniestro antaño, ahora símbolo de mi nueva etapa como persona normal, lejos de la secta vegana. Según me acercaba noté el olor raro, como de hospital, pero me acordé del “argumento de la isla” (1) y corrí al mostrador obviando las alarmas cerebrales.

Allí un señor muy amable, con un enorme cuchillo entre manos, me dio las buenas tardes.
– Hola buenas, quiero carne ¡Fuente natural de proteínas! ¿De qué tipo tenéis? Pregunto con mi mejor sonrisa.
– ¡Pues claro que sí! Aquí tenemos paletilla, secreto, lomo, filetes, pinchos, costillas, manitas, oreja,  etc. ¡De la mejor calidad, fresco de hace una semana, nutrientes y energía para deportistas! ¡No hay más calidad! Para una dieta rica y saludable. Responde el señor del cuchillo en la mano con jolgorio sin par.
– ¿De qué es todo eso?
– De cerdo.
– ¿Todo de cerdo? ¿No hay otra cosa? Continue reading “Cuando dejé de ser vegano II: la carnicería.”

Cuando dejé de ser vegano: el primer paso.

Lamento informaros que dejo de ser vegano. Todos los “argumentos” contra el veganismo que me han soltado en estos años no pasaban de simples gilipolleces y excusas, pero hay uno infalible que me quita el sueño desde hace meses. La isla.

¿Cómo sobrevivo si me pierdo en una isla desierta en mitad del océano y sólo está habitada por cerdos, pollos, cabras, etc? ¿Qué hago? ¿Me muero de hambre? En consecuencia no puedo seguir siendo vegano.

Encantado de haberos conocido. Nos vemos en el Burguer…

Las aventuras de Ventorro y Pepino. El término medio

Ventorro y Pepino se encuentran en el rellano.

VENTORRO: Es que los veganos sois muy radicales.
PEPINO: Pienso que el término “radical”, como el de “término medio” son ambiguos en abstracto.
VENTORRO: ¿Ein? Yo estoy en contra del maltrato animal, pero vosotros vais muy lejos.
PEPINO: Ojalá pudiera irme muy lejos. A ver… por ejemplo, si te digo que violar mujeres me parece mal y es injusto y que por eso no las violo ¿Te parece radical?
VENTORRO: No hombre, eso es normal.
PEPINO: ¿Lo ves? Se viola o no se viola. No hay término medio.
VENTORRO: Cierto. Pero es que los animales no son personas.
PEPINO: Vale ¿y si te digo que lanzar piropos por la calle a una mujer es igual de injusto y perverso que violarlas? Continue reading “Las aventuras de Ventorro y Pepino. El término medio”

Mitología moderna. La B12.

Todos los animales, antes que herbívoros, carnívoros u omnívoros somos heterótrofos. Es decir, somos tan inútiles que no podemos crear energía y materia  por nuestros propios medios. Necesitamos tomar elementos constituyentes del exterior mediante el alimento. Por el contrario hay otros seres vivos que sí pueden hacerlo, las plantas y algunas bacterias. Estos son capaces de sintetizar la energía del Sol y elementos fundamentales como los minerales, que son la base de toda construcción biológica. Y por eso las llaman seres autótrofos. Continue reading “Mitología moderna. La B12.”

Los motivos del veganismo. Un sólo argumento.

Todas las explicaciones en favor del veganismo son circunstancias de un elemento esencial. El veganismo sólo tiene un argumento: El ejercicio de la Justicia.

Parte de dos premisas fundamentales:

  1. La Justicia nace para resolver un conflicto de intereses.
  2. Un interés surge de la capacidad para poseerlo, capacidad para procesarlo. A tales efectos los únicos seres con capacidad para procesar intereses son aquellos con un órgano cerebral.

La consecuencia lógica es única:

  1. Todos los individuos con intereses son objeto de la Justicia.

Al igual que otras consecuencias lógicas de la Justicia, como el Feminismo, el Veganismo reivindica la coherencia: el respeto del interés, al margen del sexo, la edad, la raza, orientación sexual, etc.

Por tanto el veganismo renuncia al uso de animales no humanos por cuanto los intereses de estos deben ser respetados (al menos vivir y no ser dañados, dos intereses elementales universales), como los de cualquier otro individuo.

No hay más. Ni menos. Porque el veganismo se puede teñir de otras consideraciones: ecología, salud, animalismo, espiritualidad, compasión,  etc. Pero la ausencia del principio de Justicia supone la ausencia de veganismo.