El beso

Esta mañana, en la oscuridad del dormitorio, como cada día antes de que marchase al trabajo, sentí sus labios. Cálidos. Suaves. Únicos.

Mi corazón agónico impidió al cerebro, durante unos instantes, comprender la situación. Pues ella había muerto la semana pasada.

FIN.

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Breve historia de la princesa triste.

Dicen que cuando Juana conoció a Felipe se enamoró con locura. Por lo visto él, apodado el Hermoso, tampoco escapó a los encantos de la castellana. Así que no dudaron en darle al molinete sin parar hasta que Juana quedó en cinta del futuro Carlos I de España y quinto de Alemania, entre otro follón de críos. El problema es que Juana no soportaba los escarceos de Felipe… y ella, por ser mujer, no podía permitirse esos lujos.

Así que con la excusa de convertirse en  heredera al trono de Castilla y Aragón agarró a Felipe de un puñao y se lo trajo a las españas, al fin y al cabo ¿Quién iba a quedarse en Flandes, todo el día lloviendo y comiendo mejillones?

Resulta que en 1504 se muere Isabel la Católica que, muy mosca con su hija Juana porque esta no quería ir a misa y confesarse, decide dejarla fuera del trono, aunque sí reconoce a su nieto Carlos como legítimo heredero de la corona, cuando fuera mayor de edad, claro. Entre tanto Fernando el Católico sería regente de Castilla. Sin embargo, como los Reyes Católicos habían decidido montar la monarquía autoritaria en detrimento del poder nobiliario, estos, los nobles castellanos, andaban chinados y aprovecharon el momento para tocar las pelotas a Fernando. Así que apoyaron a Juana y Felipe frente a la regencia de Fernando el Católico, el cual, visto el percal, se dirigió con solemnidad a las Cortes castellanas: “anda y que os jodan que me vuelvo a Aragón”, por el tratado de Villafáfila de 1506. Continue reading “Breve historia de la princesa triste.”

Las aventuras de Ventorro y Pepino. Feminismos y toreros.

Ventorro y Pepino se encuentran en el portal.

VENTORRO. Hola Pepino, estoy pensando en lo del otro día.
PEPINO. Hola, ¿sobre qué?
VENTORRO. Sí, sobre lo de las mujeres. Me voy a hacer feminista. He estado leyendo un poco en la red y creo que el feminismo tiene razón. Así que…
PEPINO. ¡Ah! ok. Pero no puedes ser feminista.
VENTORRO. ¡Coño! ¿Por qué?
PEPINO. Porque eres un hombre.
VENTORRO. Joder claro y muy hombre, pero yo lo apoyo. El feminismo, digo.
PEPINO. Tú mismo lo has dicho: “Lo apoyo”. Intuyes que no es cosa tuya. Los hombres no pueden ser feministas. Continue reading “Las aventuras de Ventorro y Pepino. Feminismos y toreros.”

Las aventuras de Ventorro y Pepino. El término medio

Ventorro y Pepino se encuentran en el rellano.

VENTORRO: Es que los veganos sois muy radicales.
PEPINO: Pienso que el término “radical”, como el de “término medio” son ambiguos en abstracto.
VENTORRO: ¿Ein? Yo estoy en contra del maltrato animal, pero vosotros vais muy lejos.
PEPINO: Ojalá pudiera irme muy lejos. A ver… por ejemplo, si te digo que violar mujeres me parece mal y es injusto y que por eso no las violo ¿Te parece radical?
VENTORRO: No hombre, eso es normal.
PEPINO: ¿Lo ves? Se viola o no se viola. No hay término medio.
VENTORRO: Cierto. Pero es que los animales no son personas.
PEPINO: Vale ¿y si te digo que lanzar piropos por la calle a una mujer es igual de injusto y perverso que violarlas? Continue reading “Las aventuras de Ventorro y Pepino. El término medio”

La manada, cazadores, taurinos y nazis.

Leo una trascripción de los wasaps de los miembros de “la manada” y me quedo con la terrible sensación de que no me extraña. ¿Hay algo más terrible que no inmutarse ante semejantes barbaridades? Digo más… es que me suena haberlo leído un millar de veces.

Los vuelvo a leer y caigo en la cuenta. Joder…, pienso, la lógica ahí expuesta no se diferencia en nada del relato de cualquier cazador tras un glorioso día asesinando animales. Tampoco de la descripción de una faena taurina. O de una “caza” del nazi al negro. Sólo cambia el objetivo y los términos. En el caso del mundo cinegético y taurino, muy elaborados, eso sí, para colar un simple crimen por arte y tradición. Lo que se ve en estos mensajes de “la manada” es un ritual, informal, vale, cutre, vale, pero planificados y con los mismos objetivos. Continue reading “La manada, cazadores, taurinos y nazis.”

Breve historia de los visimoros. Sara la Goda.

Hace 1307 años el moro Tariq cruzó el estrecho al mando de un follón de bereberes y no contento con darle nombre al peñón (Gibraltar – Gibal Tariq) se quedó en estas tierras a liarla parda. El noble D. Julián, que estaba enfadado con el Rey Rodrigo, prestó a los africanos las pateras del viaje.

Don Rodrigo, el Rey hispano visigodo, que andaba a palos con los indómitos vascones, bajó corriendo pero era demasiado tarde. Tariq y sus amigos habían empezado a construir cortijos y a los visigodos pobres les daba igual un moro o un godo al mando. Total, se iban a morir con 30 años. Continue reading “Breve historia de los visimoros. Sara la Goda.”

Cariño, nuestra hija es una puta.

– Hola Pepe – dice la señora Ernestina entrando en casa – me ha preguntado el párroco por ti, se ha notado tu ausencia. Unas palabras muy bonitas las de hoy… ¡Pero Pepe! ¿¡Qué cara es esa, qué ocurre!?
– Cariño, tenemos que hablar. Ven y siéntate. Indica Pepe, más serio que Rajoy negando su relación con los imputados del PP.
Ella, un tanto inquieta accede y juntos se dirigen a la “habitación del ordenador”.
– ¿Te acuerdas de Luís? Pregunta él.
– No.
– Sí, hombre, mi compañero de trabajo- Ernestina piensa un poco, pero no – ¡Joder, mi mejor amigo del trabajo!
– Pues no caigo Pepe, nunca me hablabas del trabajo y …
– Bueno, da igual. Cariño, nuestra hija es una puta. Continue reading “Cariño, nuestra hija es una puta.”